Atención a personas con demencia. Importancia de la actitud en la atención 
“Todos somos sujetos individuales y la demencia nos afecta de modo diferenciado”. En una enfermedad que precisamente tiene como una de las consecuencias más graves la pérdida de la identidad y el autorreconocimiento, una de nuestras estrategias principales debe ser mantener en la medida de lo posible preservada esta identidad con todo lo que esto conlleva. Esta manera de tratar y cuidar a la persona con demencia se basa precisamente en el reconocimiento de la PERSONA que sufre una demencia frente a la persona con DEMENCIA. A través de este curso se pretende ofrecer un modelo de actuación basado en el reconocimiento de la persona, en su integridad, más allá de la demencia y en basar la relación terapéutica y de cuidados en la relación con la persona y no con la patología o el deterioro o déficit. Ir a la información del curso Personas mayores y enfermedad mental. Cómo afrontarlo 
Tras la reforma psiquiátrica y el fin de los internamientos indefinidos así como la aparición de nuevos y más efectivos fármacos, las personas con enfermedades mentales que han sido atendidas por el sistema de salud han comenzado a incorporarse a los diferentes dispositivos asistenciales geriátricos (Residencias y Centros de Día). Hasta ahora, los profesionales del campo de la Geriatría, tenían como referencia especialmente a las demencias, junto a enfermedades de gran prevalencia entre los ancianos como la depresión y la ansiedad. No obstante, al hilar más fino, se está detectando una problemática hasta el momento prácticamente sumergida, en forma de psicosis, trastornos de personalidad y una amplia variedad de patologías psiquiátricas importantes hasta ahora no atendidas, o simplemente identificadas de forma errónea. Ir a la información del curso |